El concepto de Coaching
Ejecutivo tiene similitudes y al mismo tiempo difiere del
Coaching de Negocios. Ambas se enfocan en obtener resultados
en las organizaciones, en reclutar y desarrollar talento,
construir equipos y lograr resultados extraordinarios.
Sin embargo, la preocupación fundamental del cliente
del Coaching de Negocios es la de crear un negocio viable
que pueda hacer dinero con o sin su presencia. El dueño
probablemente tiene una PyME y cuenta con mucho menos recursos
que el cliente del Coaching Ejecutivo. Adicionalmente, el
primero generalmente no tiene el nivel de educación
y sofisticación de negocios de lo que requiere el
ejecutivo promedio, ni requiere asesoría del nivel
de experiencia de un Coach Ejecutivo.
Hay otras diferencias en cuanto a Coaches Ejecutivos y consultores.
Generalmente, la consultoría es un proceso más
intenso y de mayor duración que el coaching.
La consultoría implica el diagnóstico de un
problema empresarial, el análisis y el desarrollo
de la solución del problema. La mayoría de
la consultoría utiliza el coaching como parte de
su servicios, especialmente cuando presentan sus conclusiones
uno a uno al cliente y le ayudan a definir el camino a seguir.
De igual forma, varios Coaches Ejecutivos brindan consultoría,
por ejemplo, cuando realizan investigación para analizar
el grado de alineación de un grupo ejecutivo de trabajo
o cuando evalúan el proceso de desarrollo de liderazgo.
Sin embargo, la mayor parte del tiempo, los Coaches Ejecutivos
requieren que el cliente haga su propia investigación,
saque sus propias conclusiones y defina las acciones a tomar.
Los Coaches Ejecutivos hacen poderosas preguntas además
de recomendaciones y observaciones, proveyendo las herramientas
necesarias y guiando al cliente al éxito. |